dimecres, 27 d’abril de 2011

J.S.Bach y el café


En el siglo XVIII la última moda europea era tomar café. Era tan fuerte la tendencia que llegó hasta influenciar a uno de los más famosos compositores de todos los tiempos, Juan Sebastián Bach, que compuso la Cantata del Café en 1732.
El texto habla de una riña entre un padre y su hija porque ésta no podía dejar de tomar café: dos generaciones que se enfrentan y dónde, en esta ocasión, acaban venciendo las modas y las propuestas de los jóvenes.

Con texto de Picander, se estrenó en el Collegium Musicum de Leipzig hacia 1734. La partitura emplea tres cantantes, flauta, cuerdas y continuo. El origen del texto es una sátira del propio Picander publicada en 1727 originada por la drástica prohibición del rey de Francia de consumir café.

William Hogarth (1697-1764)

El libreto nos introduce en el mundo burgués de Leipzig. "La cantata -dice Werner Neumann- es una deliciosa sátira del vicio del café, entonces de moda entre los burgueses de la ciudad; desde finales del siglo XVII se había extendido en la ciudad de las ferias, en donde muchas "casas de café", de reputación variable habían abierto sus puertas”.
En un establecimiento muy conocido, el Café Zimmermann de la Calle Catalina, Bach ofreció durante diez años sus conciertos públicos a la cabeza del Collegium Musicum universitario; estas audiciones eran al aire libre únicamente durante los meses de verano.
Bach dibujó el cuadro plástico de dos personajes de caracteres opuestos con mucho humor y arte consumado de la pintura musical. Argumentos y réplicas se entrelazan en un diálogo divertido en el que se combinan diestramente las dos arias líricas de la doncella maliciosa y las dos malhumoradas del padre severo.
Die Katze lässt das Mausen nicht,
Die Jungfern bleiben Coffeeschwestern.
Die Mutter liebt den Coffeebrauch,
Die Großmama trank solchen auch,
Wer will nun auf die Töchter lästern

(Los ratones hacen las delicias del gato, el café entusiasma a las señoritas... La madre lo prepara a menudo,y la abuela también lo bebe. ¿Quién podrá pues, censurar a las hijas?).

El terceto final de la Cantata BWV 211 de J.S.Bach está interpretado por la Gewandhaus Orchestra y Helger Krause, bajo, Mathias Schubotz, tenor y Madlaine Vogt, soprano.


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